Nueve personas murieron este domingo después de que una aeronave privada se desplomara sobre una transitada carretera del condado de Palm Beach, en el sur de Florida. El impacto provocó una explosión, dejó un enorme cráter en el pavimento y esparció restos incendiados a pocos metros de viviendas y negocios.
El avión, un Learjet 60 que viajaba de Austin, Texas, hacia Bahamas, cayó poco antes de la 1:00 de la tarde sobre Military Trail, entre Cresthaven Boulevard y 10th Avenue North. Las autoridades no reportaron inicialmente personas heridas en tierra, aunque el accidente obligó a evacuar a residentes de la zona.
Piloto reportó problemas antes de caer la avioneta
Minutos antes del accidente, el piloto informó al centro de control aéreo de Miami sobre acumulación de hielo en la aeronave, temperaturas exteriores de 47 grados Celsius bajo cero y turbulencia moderada.
La situación empeoró rápidamente. En las comunicaciones de emergencia, el piloto alertó que el avión descendía primero a 10,000 pies por minuto y posteriormente a 20,000 pies por minuto, mientras perdía el control.
Los registros de seguimiento aéreo muestran que la aeronave perdió aproximadamente 27,000 pies de altitud en un minuto antes de desaparecer de los sistemas.
Una cámara instalada en un vehículo captó el momento en que el Learjet impactó de frente contra la carretera y provocó una bola de fuego.
El gobernador Ron DeSantis describió el accidente como una tragedia de enormes proporciones y comparó la caída con la trayectoria de un misil.
Evacuaciones e investigación en Palm Beach
El accidente dejó daños considerables en Military Trail y bloqueó el acceso a un parque de casas móviles. Según el comisionado del condado Joel Flores, alrededor de 600 personas necesitaron alojamiento temporal mientras las autoridades aseguraban la zona.
Los residentes fueron dirigidos a dos refugios habilitados en el condado.
Andrew Mannino, vecino del área, relató a CNN que escuchó y sintió una fuerte explosión, seguida de un apagón. También observó una extensa nube de humo negro.
La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) investigan las causas del siniestro.
Aunque el piloto reportó hielo y la aeronave atravesó una zona de tormentas, los investigadores todavía no han determinado si las condiciones meteorológicas provocaron la pérdida de control.
La especialista en aviación Mary Schiavo señaló que las imágenes muestran un descenso descontrolado y podrían aportar información fundamental para reconstruir los últimos momentos del vuelo.
Las autoridades tampoco han identificado a las nueve víctimas ni precisado cuántas eran pasajeros o integrantes de la tripulación.
El desplome de la avioneta figura entre los accidentes aéreos más mortales registrados este año en Estados Unidos y constituye, según los datos citados por CNN, el peor siniestro conocido de un Learjet 60.